Las madres primerizas, especialmente, se preguntan cómo
saber cuándo deben dar el pecho al bebé y cómo irá
cambiando su horario de tomas diurnas y nocturnas, a
medida que crece. Para responder a estas interrogantes
lo mejor posible, debemos decirte que cada bebé hace sus
propias demandas y, aunque la fórmula para los recién
nacidos, sea cada tres horas, en sus primeros días fuera
del vientre materno ¡el bebé es el que manda! Ya tendrás
tiempo de ir adecuando sus horarios de comidas
No son pocas las madres que piensan que sus bebés no
quedan satisfechos con las tomas de leche de sus pechos
y se preguntan cómo saber si el pequeñín está o no bien
alimentado. Como tu pecho no tiene rayitas y es difícil
saber cuánto ha tomado el pequeño, debemos echar mano de
otras estrategias.
Para saber esto solo tienes que controlar dos cosas con
la ayuda del pediatra: la primera es la ganancia de peso
del bebé y la segunda los pañales que ensucia
diariamente.
Ganancia de peso
La leche que emana tu pecho es el único alimento que
necesitará tu bebé por lo menos durante sus primeros
seis meses de vida. Para que tengas una referencia y
puedas saber si está o no bien alimentado y se
desarrolla según las mejores expectativas, debes saber
que un bebé de 0 a 4 meses amamantado por mamá, debería
ganar entre 115 y 230 gramos de peso en una semana, si
supera los 4 meses y hasta los 6, lo ideal es que suba
entre 90 y 150 gramos semanalmente y entre los 6 y 12
meses debería subir de 50 a 90 gramos cada siete días.
Pañales sucios
Un recién nacido que se alimente del pecho materno
estará consumiendo calostro durante unos días en los
cuales ensuciará entre 3 y 4 pañales al día. Después tus
pechos producirán leche y entonces tu pequeño usará
diariamente mínimo 5 pañales y máximo 7 y este número se
mantendrá estable por un buen tiempo.
Si notas que tu bebé no hace pupú las veces que esperas,
¡tranquilízate!, el estreñimiento está lejos de ser un
problema para un pequeño que se mantiene a base de leche
materna. Además si lo ves alegre, duerme bien, sonríe y
quiere jugar, significa que está bien alimentado.
Tomas nocturnas
Uno de los mayores problemas que presentan las madres
que amamantan a sus bebés es un agudo agotamiento por la
falta de sueño derivado de sus continuos despertares
nocturnos.
Lo que aconsejan los especialistas es que vayas
espaciando las tomas nocturnas del bebito especialmente
si ya va llegando a los tres meses de nacido, tiempo en
el que no sólo debería dormir toda la noche, sino que ya
no tendría por qué compartir el cuarto de papá y mamá.
Esto, en teoría, suena bonito y fácil de realizar, pero
lamentablemente no es así.
Algunos pediatras aconsejan reemplazar el pecho de mamá
con un tetero de fórmula mezclada con cereal sin glúten
cuyos efectos generarán satisfacción al pequeño, de
manera que dormirá más horas seguidas.
Esto no lo debes poner en práctica sin antes consultar a
tu pediatra de confianza. Lo que si podrías hacer, para
que tu pequeño vaya dejando más y más espacio entre sus
comidas nocturnas, es calcular la hora de ir a la cama y
no esperar a que el pequeño llore por hambre, sino
ponerle tu pecho para que haga su toma y se acueste con
la barriguita llena.
Con esta estrategia eliminarás por lo menos una toma con
lo que podrás dormir más horas seguidas y evitarás un
despertar nocturno, lo que ya es una inmensa ganancia de
tiempo expresado en sueño.
A medida que tu bebé se desarrolle, podrás ir espaciando
las tomas nocturnas y más temprano que tarde tanto tú
como tu pequeño, estarán durmiendo por lo menos seis
horas seguidas como un par de angelitos.
|