Tu bebé no soporta la leche con la que lo estás alimentando y quizá su médico pediatra recurre a la técnica del ensayo y error, cambiando y cambiando su leche, sin darse cuenta de que está afectando gravemente su metabolismo, nutrición y desarrollo. Toma en cuenta estos datos que pueden ayudarte a resolver el problema
Asesor Dr. Jorge Dahdah*
¿Por qué se produce la alergia a la leche?
La alergia a la leche se produce cuando ésta trata de entrar al intestino delgado y es detectada como antígeno, o factor extraño, que pudiera ocasionarle daño al conducto intestinal. Las mucosas son golpeadas por la proteína o el azúcar de la leche (lactosa) y se produce la sintomatología de la alergia. Sin embargo, no es tan sencillo, como cambiar la leche, lo que hace falta para tratar el problema.
¿Cómo se manifiesta?
En 50% a 80% de los casos el bebé manifiesta su alergia a la leche con nauseas, vómitos, diarrea, sangre oculta positiva en el examen de heces, dolor abdominal y cólicos. Asimismo, presenta síntomas respiratorios como tos, obstrucción nasal permanente, rinorrea (moco claro constante), bronco espasmo (especie de asma alérgica) en 10% a 25% de los casos y, en 20% a 40%, manifestaciones dermatológicas, como rash o eritema.
¿Cómo se determina la alergia a la leche?
Lo primero que seguramente hará el especialista será determinar los antecedentes familiares del pequeño, sobre todo los del tipo alérgico. En segundo lugar, preguntará si el niño está o no consumiendo leche materna, ya que la madre pudiera estar pasando al bebé –a través del alimento vital – su alergia o su estrés. Posteriormente, se ordenan exámenes de heces para el pequeño para ver si la reacción es ácida o alcalina, medir azúcares reductores o detectar sangre oculta positiva, señal de daños en el intestino.
¿Hay bebés alérgicos a todo tipo de leches?
Definitivamente si. En este caso –aconseja el doctor Dada – lo mejor es acudir al proceso llamado “ablactación”, que se da a partir del cuarto mes de vida tiempo en el que madura su capacidad gástrica. Cuando los niños tienen menos de este tiempo, se debe adelantar la “ablactación” a través de jugos, atoles y papillas que sustituyen el componente lácteo, o alimentar directamente al pequeño estómago por sonda, en caso de desnutrición.
Pasos a seguir en caso de que tu bebé sea alérgico a la leche
- Antes de cambiar la leche arbitrariamente a tu hijo, consulta a tu médico especialista de confianza para que sea él quien conduzca el cambio.
- Cuando el galeno indica un cambio de leche, debes dar mínimo una semana de plazo para observar la adaptación del bebé. Si en un lapso mayor a este, continúan los síntomas, acude nuevamente a tu médico.
- Revisa si la dosis de alimento que le das a tu bebé es la adecuada para su edad: pregúntale a su médico o busca información en internet, libros, publicaciones periódicas, televisión, etc.
- Verifica que la preparación del tetero y la temperatura son adecuadas. Puede ser, simplemente, que al bebé, por ejemplo, se le vea alterada su capacidad digestiva, por consumir teteros fríos.
- Si tu pequeño presenta alergia a la leche materna debes restringir un poco tu alimentación, eliminando el pescado, los mariscos, el maní, las nueces y la leche, por un tiempo. Recuerda que la lactancia materna es recomendable por lo menos durante los seis primeros meses de vida del bebé.
|