El estreñimiento infantil no suele surgir por causas particulares, sino por la conjunción de varias. Si el bebé no es alimentado con una dieta balanceada adaptada a sus necesidades y características, por ejemplo, la probabilidad de que se presente un cuadro estítico es elevada. También hay otras razones por las cuales tu pequeño podría tener dificultades para evacuar
El estreñimiento infantil, al igual que el de los adultos, se caracteriza por la dificultad de conseguir evacuaciones espontáneas regulares. En consecuencia se presentan heces duras y compactas de aspecto cilíndrico fragmentado, que son expulsadas con dificultad y dolor.
Si la dieta de un bebé está diseñada con alimentos de pocos residuos bajos en fibra habrá una evidente disminución en la evacuación, al igual que cuando el organismo carece de vitamina B1 y potasio.
Otra de las causas del estreñimiento se relaciona con la poca ingesta de líquidos o la presencia de vómitos repetidos por causa de malestares o enfermedades, que deshidratan el organismo del bebé y provocan expulsiones irregulares.
También puede estar involucrada una pequeña obstrucción que no permite el libre flujo de las heces a través del intestino. Esta afección debe ser tratada por médicos especialistas.
Está presente además la herencia en algunas familias con tendencia a la constipación.
Todos estos factores deben ser considerados para alcanzar un diagnóstico adecuado.
¿Cómo abordar el estreñimiento del bebé?
Según los especialistas el tratamiento debe estar orientado a corregir no sólo los síntomas sino las causas que vienen generando el estreñimiento en el pequeño.
Si la dieta se excede en alimentos protéicos o es hiperconcentrada, debe contrarrestarse el hábito en casa y, a cambio, se incrementarán en el menú diario, los alimentos ricos en residuos y, en casos concretos, se suprimirán los de naturaleza astringente como manzanas, plátanos, zanahoria, leche y queso, entre otros.
Si la dieta del bebé está diseñada con base en productos lácteos, una buena idea es agregarle a la leche 4% de sacarosa o 2% de aceite de germen de maíz.
¡No pasa nada!
Si el cambio en los hábitos alimenticios no funciona puede recurrirse al uso de laxantes: esta medida debe estar estrictamente supervisada por el pediatra, pues de no ser controlado el consumo de estas medicinas debidamente, tu pequeño podría presentar serias complicaciones.
En opinión de muchos pediatras el estreñimiento infantil es un problema que puede solucionarse con rapidez y es posible prevenirlo si se tiene una buena preparación para la maternidad, enfocándose principalmente en la importancia del amamantamiento. Un bebé alimentado con leche materna y luego, al variar su dieta, con alimentos que le faciliten la evacuación, no tendría por qué vivir experiencias estíticas. |